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LA
COLONIA RUSA
En 1900 nació la idea de insistir ante el zar Nicolás
II que revocara la obligación del servicio militar a la secta
molokán. Fueron a entrevistarlo a San Petesburgo, Filipo
M. Shubin e Iván K. Samarin por la región de Kars
y Fimón, y T. Subin e Iván Halopoff por el distrito
de Erevan. Al fracasar los propósitos de
la entrevista solicitaron permiso para abandonar el país,
que en principio les fue negado.
Al iniciarse
la primavera del mismo año, tres de los Molokán que
entrevistaron al Zar, salieron a Canadá buscando posibilidades
de emigrar a ese país, representando a un numeroso grupo.
Mientras se hacían estas gestiones, en la lejana Rusia se
formó un grupo de hombres, jóvenes y audaces que a
mediados de ese año abandonaron su patria, buscando en tierras
extranjeras, bienestar familiar y paz Espiritual. Este fue el grupo
pionero de los molokán en América.
En 1905, un
grupo de 70 molokán fue convencido por agentes de buques
para que desembarcaran en Buenos Aires, Argentina; les pintaron
un viaje corto y sin contrariedades, pero al llegar se dieron cuenta
de que el panorama no era nada halagador, los problemas fueron muchos,
sobre todo por el desconocimiento del idioma y costumbres.
Tiempo después
cruzaron la cordillera de los Andes para llegar a Santiago de Chile.
Se embarcaron en Valparaíso rumbo a Panamá para proseguir
a Ensenada. En este lugar los recibió Don Heraclio Ochoa
quien les facilitó carretas
para transportarse junto con sus pertenencias.
Los primeros
colonos que se establecieron en el Valle de Guadalupe en 1905 fueron
el Sr. Basilio Pivavaroff, quien arregló la colonización
del valle con el gobierno de Don Porfirio Díaz. Poco después
siguieron llegando las familias hasta completar 50. Sembraron trigo,
cebada, alfalfa y frutales entro ellos la vid. Se pagaron 50,000
dólares por 13,000 acres. En el diario oficial número
17 de fecha 20 de marzo de 1906 aparece el texto de dicho contrato.
Molokán
significa "bebedores de leche". Malakó es "leche
y pureza de creencias".
EJIDO "EL
PORVENIR"
Este ejido se formó el 19 de septiembre de 1937 como Guadalupe,
pero el 18 de octubre se cambió el nombre por el de "El
Porvenir". Muchos terrenos estaban
habitados y explotados por indígenas de la comunidad de San
José de la Zorra quienes fueron afectados por la dotación
ejidal, posteriormente se respetaron los derechos de los antiguos
residente de esa zona.
El primer comisariado
ejidal fue el Sr. Abelardo Luzanilla, quien tenía mucho tiempo
viviendo en el valle. Las primeras siembras fueron de hortalizas
y vid que por cierto las cosechas abundantes las vendieron a Bodegas
de Santo Tomás.
OLIVARES
MEXICANOS

Esta compañía se fundó en 1943, hasta la fecha
se han sembrado 97,500 olivos en 975 hectáreas, considerándose
el mas grande de la república.
LA HISTORIA
DEL VINO
La primera referencia la encontramos en la Biblia, donde nos dice
que Noé
"plantó, cultivó y cosechó la vid"
bebiendo su jugo y embriagándose.
Al principio
el vino se relacionó con los rituales religiosos. Los griegos
hicieron un gran culto del vino atribuyendo su invención
al Dios Dionisio (Baco para los romanos) al que rendían veneración
con grandes celebraciones.
Los fenicios,
grandes navegantes y comerciantes, se encargaron de llevar el vino
a las civilizaciones adelantadas. Con la llegada de los españoles
a México trajeron la vid y el olivo que forma parte de la
liturgia de la iglesia católica.
Primeros
pobladores y misioneros El
vino en B.C. y atractivos

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