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ANTECEDENTES
Desde 1914,
existe la ley sobre conservación de monumentos históricos,
artísticos
y bellezas naturales. Esto demuestra el interés del Estado
Mexicano por conocer el patrimonio histórico.
Un poco más
tarde el Gobierno Carranzista reitera este interés y toma
conciencia de la necesidad para preservar monumentos, edificios,
templos y objetos históricos o artísticos, de acuerdo
a la ley emitida en 1916.
México
tiene una larga tradición por conocer los testimonios de
la historia social y política del país como objeto
de estudio ampliar la conciencia
Miguel Hidalgo y Costilla
histórica de los mexicanos.
BREVES DATOS
HISTORICOS
En la época
prehispánica la península de Baja California estuvo
habitada por los indígenas cochimíes, guaycuras y
pericúes, dedicados a la caza, pesca y recolección.
Estos grupos comenzaron a extinguirse a la llegada de los españoles,
como consecuencia de las enfermedades que estos trajeron como la
viruela.

Capitán Juan Rodríguez Cabrillo
La ciudad de
Ensenada, es uno de los lugares más antiguos del Estado.
Su descubrimiento se debió al Capitán Juan Rodríguez
Cabrillo, el 17 de Septiembre de 1542, en la expedición mandada
por el Virrey Antonio de Mendoza, llamándola "San Mateo".
En otra expedición, al mando del navegante Sebastián
Vizcaíno en 1602, la Bahía es bautizada con el nombre
de Ensenada de Todos Santos por haber arribado el 2 de noviembre.
En 1779, Fray
Junípero Serra en su paso a San Diego, escribe: "El
Paraje convida a una misión que, con la circunstancia de
marítima y costa mansa en tan bella ensenada, podría
dar y recibir de los navegantes consuelo y utilidades".
Permaneció
deshabitada durante los dos siglos siguientes a su descubrimiento
debido a la falta de agua dulce; fue sin embargo, puerto de Lic.
Benito Juárez amparo para
los galeones que llegaban de
Manila y también para los piratas que se apoderaban de ellos.
En épocas posteriores arribaban a la Ensenada de Todos Santos
los buques balleneros que recorrían las costas del pacífico
en busca de las migraciones de ballenas, que buscaban las aguas
cálidas y protegidas de la peninsula para tener sus crías.
En el año
de 1804, el gobernador de la Baja California, Joaquín de
Arrillaga, adjudica el paraje de la Ensenada, al Alférez
José Manuel Ruiz, que consistió en dos sitios de ganado
mayor de más de mil quinientas hectáreas. En 1824
se traspasa a Francisco Gastélum.
Para 1867 se
abre al comercio el puerto de Ensenada y en 1882 se le declara cabecera
del distrito norte de la Baja California que anteriormente ocupara
el mineral de Real del Castillo, ubicado a unos 40 kilómetros.
Ensenada creció
con rapidez durante el siglo XIX debido tanto al auge ganadero como
al hallazgo de vetas de oro en el municipio y cuando éstas
se
agotaron a Principios del Presente Siglo, Ensenada tuvo que cumplir
con la función de puerto pesquero, turístico y sobre
todo, para la exportación de los productos agropecuarios
del Valle de Mexicali, principalmente el algodón.
El año
de 1886 marca el inicio del desarrollo económico. The International
Company of México, realizó trabajos de urbanización
de gran envergadura.
Bajo las leyes de colonización, entonces vigentes, dicha
compañía fraccionó José
María Morelos y Pavón gran parte de la bahía,
construyó casas y edificios, estableció giros comerciales,
levantó el muelle e introdujo medios de comunicación,
tales como telégrafo y línea de vapores. El plano
de la ciudad, considerado como oficial, fue elaborado por el ingeniero
de la compañía, Richard J. Stephens.
Monumentos
y edificios históricos

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